Desde que la crisis comenzó a arreciar, llegando a un climax con las declaraciones de Angela Merkel hace casi dos años haciendo un llamado a españoles preparados a acabar con la escasez de profesionales cualificados, se ha generado un sentimiento de euforia con respecto a las oportunidades de trabajo en Alemania. Un sentimiento del que yo en ocasiones me hago parte, pero que intento mantener en el límite de la objetividad optimista.
En fin, acabo de leer un reportaje publicado por la revista Manager Magazine Online en Alemania, y las noticias no son alentadoras. A pesar de las iniciativas del gobierno federal por facilitar el trabajo en Alemania a extranjeros, a pesar del compromiso de empresas y autoridades regionales con el mismo fin, lo cierto es que el número de españoles que consiguen trabajo en Alemania es pequeño y la razón sigue siendo el idioma.
Una empresa de colocación laboral en Wiesbaden llamada Gateway 2 Germany que decidió enfocarse en la misión de traer desempleados españoles dice tener a 80 candidatos a todas luces muy atractivos, pero que ninguno ha conseguido curro. La razón, la de siempre, no hablan suficiente alemán.
El reportaje cuenta que muchos españoles tienen que pasar a veces más de un año haciendo trabajos muy por debajo de sus cualificaciones antes de conseguir trabajo y si lo llegaran a conseguir. Esto no me parece grave. No se tiene que ver como tiempo perdido, ya que mientras tanto, estaríamos aprendiendo otro idioma, es decir, una nueva cualidad y al mismo tiempo, conociendo un nuevo país y una nueva cultura. Pero es bueno tenerlo en mente, es una posibilidad, algo que muy probablemente nos ocurra si nos venimos sin un contrato.
Las buenas noticias son que el reportaje concluye con un llamado a las empresas a un cambio de cultura y a replantearse los criterios que utilizan para contratar. Ponen como ejemplo a las grandes empresas que han incluido en sus estructuras coachings para extranjeros, clases de perfeccionamiento de idioma y cualquier tipo de ayuda que pueda necesitar el empleado extranjero para adaptarse en la empresa y en Alemania. Ya les había dicho que los expertos de Manpower opinan lo mismo.
Ésta es, sin duda alguna, una buena señal. Algo que en una Europa interconectada tiene que ocurrir tarde o temprano. Pero mientras tanto, duro con esas conjugaciones, casos, etc. y esperemos que el encuentro de hoy ayude para algo.